Blogia

vantadl

ciudad tugurio II, el viento

en el asfalto de ciudad tugurio el viento agitaba las alas de una paloma muerta creando torpemente la ilusion de vida.

tarde en la cafeteria

hoy no tengo ganas de sostenerle las puertas a las viejecitas, ni me sale un convincente "buenas tardes", jhoy no quiero el ceño fruncido de la familia ni la hipocresia de una memoria evitando recuerdos. hoy quiero fumarme mi vida en un cigarro tras otro y emborracharme de tus pecas o cortarme con el filo romo de unos labios.

hoy, para ti, quiero ser moi, como un campo de trigo, para tu juego y tu trabajo.

sin titulo

en la mañana me suele despertar una ereccion y cuando tomo conciencia del nuevo dia, mis manos, mas veloces que mi cerebro, ya estan recogiendo flores entre las piernas. enturbiado por el sueño me acaricio, me masturbo , me estrujo la polla y presiono el ano, ah mi maravilloso ano, tan imprescimble para el correcto funcinamiento de mi organismo. por el, en el sublime acto de cagar me deshago de la mierda y retomo la felicidad que por derecho me corresponde.

ciudad tugurio I

ciudad tugurio empieza y acaba como una linea de luces bailando en un extremo del mediterraneo, lo que hay en medio es mi sensacion de suburbio, de aire viciado; un monton de postales  de malchicos drogados junto a sus coches y alguna que otra novia a la que han puesto un ojo morado, presunciones acerca de quien mueve mayor cantidad de material, historias del talego y mala educacion.

en ciudad tugurio la poblacion se ha vuelto loca de mucho soplar el viento sobre sus cabezas y de tanto fumar. recuerdo una variedad infinita de personajes nocturnos y ociosos, como aquel hombre solo pedia papel de fumar una vez tras otra un dia tras otro o el del pelo enredado que vivia en su bolsa de basura junto al museo sin hablar nunca con nadie, estaba casi siempre tumbado mirando al cielo aunque a veces se ponia en pie, delgado, embutido en ropa ( siempre la misma ) asi fuera invierno o verano, con gesto desafiante, nunca apartaba la mirada. tambien estaba la mujer que escribia, escribia mirando las fuentes, las palomas, las calles, escribia siempre y llevaba una enorme bolsa de plastico llena a reventar de cuadernos y hojas sueltas ya escritas; tengo en mi cabeza un recuerdo ficticio de un dia que ella escribia a la hora de los soles inclinados y cada pagina que terminaba la arrancaba y la arrojaba al viento, al instante se convertia en un pajaro, aquella tarde tenia expresion de enojo y creo que lo que me hizo ver las aves fue la energia de su mano lanzando papeles, era como si gritara en silencio.

la ciudad

    vagabundeaba por barrio laberinto ( así se llama por ser casi imposoble encontrar dos veces el mismo lugar. este nombre está tomado de un libro de m. ende titulado "el espejo en el espejo" , el verdadero, si es que existe, lo desconozco ) no sabría precisar la hora, un sol grande e impío, propio de los veranos del sur, calentaba el aire y simplificaba la viosión hasta convertirla en sombras, escasas y cortas, y luz para el resto del paisaje, del que podía deducir las formas por las inclinaciones y la orientación de las zonas oscuras.

     llegué a un sobrio  muro encalado, sin puerta ni ventanas, pero con una hendidura de tamaño suficiente para permitir mi paso, así que me arrastré al interior, recibí la penumbra y el , a veces grato, olor de la fresca humedad, como de tierra revuelta,  que respiran algunas casas abandonadas ( por entonces y ahora, de vez en cuando, me gusta buscar edificios deshabitados ). esperé a que mis ojos se sintieran cómodos y pude ver la estancia, parecía un gran salón sin mobiliario, con derrumbes del piso superior y escombros diseminados; en la misma pared, frente a mi, había dos aberturas separadas entre si una decena de metros. la de la izquierda comenzaba en unas escaleras por las que descendía algo de claridad, la de la derecha eran los restos de una gran puerta de dos hojas con las jambas y el dintel ( caído ) de buena madera, montones de tierra y piedras bloqueaban parcialmente el acceso, detrás, la negrura de una caverna. anduve por ella no sé por cuanto tiempo ni espacio, palpando una de las paredes para guiarme, hasta que,gradualmente, fue apareciendo la visión perdida. distinguí a cierta distancia una entrada de luz precedida por lo que se me antojó como el verdadero pórtico, flanqueado por dos columnas de fuste cilíndrico entre las que ascendían dos escalones que marcaban un pequeño desnivel y el pasillo que seguía para bifurcarse un poco más alante. me detuve un momento en esta "entrada" y advertí que toda la simple estructura estaba alicatada con el mismo curioso azulejo: un rectángulo aúreo colocado en vertical con un rombo cristalino inscrito, este cristal, mirado con detenimiento, revelaba en su interior todos los colores que el ojo y el cerebro humanos pueden percibir distribuidos en formas geométricas regulares inscritas a su vez unas en otras. entonces escuché un maullido y volví la cabeza, un gato blanco y marrón como tantos paseaba por allí y a un gesto sinuoso de su anatomía sentí una invitación al lugar. lo seguí por el pasadizo. los azulejos variaban de tamaño según el sitio de su colocación, grandes para el suelo y el techo y pequeños para los rodapies, pero siempre manteniendo la misma proporción y cubriendo todas las superficies.

    giramos a la izquierda, donde la escena estaba más iluminada  y al poco no pude continuar el camino, habíamos llegado a un balcón sin baranda que se abría a una sala inmensa con el suelo situado a muchos metros por debajo de mi y casi enteramente constituido por dos amplias piscinas construida una ligeramente más alta que la otra. cuatro paredes se elevaban a hasta una altura indeterminada, sin techo, para dejar entrar el cielo. la distancia hacía de la decoración un mosaico brillante y coloreado parecido a la piel de un lagarto.

     me sentía excitado y confuso explorando aquella arquitectura, con una sensación constante de diafragma tenso, de animal que sabe que algo está por ocurrir y no quiere ser visto.

   levanté la mirada y pude ver como los rayos del sol se estrellaban por primera vez en ese día contra  los cristales del límite superior de uno de los muros comunicando la luz de unos a otros y descomponiéndola en el proceso creando una suerte de iridiscencia gigantesca que recorrió, desde una esquina, todo lo que allí había construido destruyendo la sensación de espacio y tiempo, yo flotaba en un aire de colores que podía percibir con los ojos cerrados. la luz fue componiéndose nuevamente hasta aparecer un blanco inmirable.

   desperté
 

presentacion

hola a todos y a todas. no escribiré mi nombre porque no creo que sea de especial interés a los lectores ( a pesar de que los seres humanos tengamos esa "económica adicción" por la denominación ), ni tampoco mi edad, ni el nombre de la ciudad que piso ( o que me digiere ).

escribiré aquí todo aquello que quiera compartir, que en muchos casos serán futilidades, pequeños acontecimientos y diversas impresiones; tal vez alguna merezca la pena. intentaré no mentir ( ardua tarea ) y siempre me referiré con pseudónimos a todos y todas las citadas.

por ahora he distribuido el espacio en dos temas, uno, "los sueños" estará dedicado a la descripción de los mismos, el otro, "la vigilia", es un poco más complicado, deberá incluir el día a día con sus vivencias "surrealistas" y realistas; aunque supongo , que antes o después se hará necesario otro apartado que constituya un intermedio entre estos.